El boxeo mundial está de luto. Este martes, la comunidad deportiva, familiares y amigos se reunieron en las capillas de Gayoso Lomas para dar el último adiós a Eduardo Lamazón, el icónico analista de Box Azteca cuya voz y sabiduría marcaron una época dorada en las transmisiones de los sábados.
Conocido cariñosamente como “Don Lama” o el creador del célebre “Lama, Lama, Lamita”, el analista argentino-mexicano falleció el pasado lunes a los 69 años, dejando un vacío irreemplazable en la crónica deportiva.
🕊️ Un adiós que duele en el corazón del boxeo…
Mauricio Sulaimán lo recordó con una frase que lo dice todo: “fue un Sulaimán más” 💔
Así se despide Mauricio de una leyenda de la pluma y del ring: Eduardo Lamazón
📹 Osiris Méndez pic.twitter.com/uoaATO6N9T
— Esto en Línea (@estoenlinea) May 5, 2026
Una despedida entre leyendas y amigos
Desde las 9 de la mañana, la Sala 7 se llenó de flores y recuerdos. Entre las ofrendas más destacadas se encontraban las coronas enviadas por Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), quien no solo reconoció su labor profesional, sino que reveló que Lamazón “peleó como un campeón” durante varios meses contra complicaciones de salud.
La presencia de figuras de TV Azteca y del periodismo deportivo nacional subrayó el impacto de su legado:
- Rodolfo Vargas y César Castro: Compañeros inseparables en “La Casa del Boxeo”.
- Christian Martinolli: Quien fue el encargado de bautizarlo con el apodo de “Don Lama”.
- Carlos Aguilar: “El Zar”, quien popularizó el estribillo de sus tarjetas round a round.
- Fernando Schwartz y Erika Montoya: Referentes del periodismo que compartieron décadas de cobertura con él.
“Se ha cerrado una página del periodismo mundial”
Rodolfo “El Jefe” Vargas compartió palabras conmovedoras con el diario ESTO, medio del cual Lamazón era asiduo lector y colaborador.
“Se ha ido un ser único e irrepetible. No solo el compañero o el gran dirigente, sino el hombre bueno, defensor de los animales y amante del vino. Nos sentimos tranquilos de saber que tuvo una vida extraordinaria”, expresó Vargas visiblemente afectado.

Eduardo Lamazón no solo fue un analista de televisión; fue un pilar administrativo del boxeo. Llegó a México a finales de los 70 por invitación de Don José Sulaimán para trabajar en el CMB, donde su rigor técnico y su pasión por la justicia en las tarjetas lo convirtieron en un referente absoluto.
El legado de “Lama, Lama, Lamita”
Para los aficionados, Lamazón era el “juez desde casa”. Su capacidad para leer los combates y su devoción por ídolos como Roberto “Mano de Piedra” Durán le otorgaron una credibilidad que pocos logran. Su estilo narrativo no solo informaba, sino que educaba al espectador sobre la técnica y la historia del cuadrilátero.

Tras una jornada de homenajes que concluyó a las 17:30 horas, el cuerpo de Don Lama fue cremado. Sus cenizas ahora descansan con su familia, pero su tarjeta personal, siempre precisa y honesta, quedará grabada en la memoria de cada fanático que creció escuchando sus análisis cada fin de semana.









