La embajada de México en Perú quedó formalmente bajo la custodia de Brasil tras una crisis diplomática que derivó en la ruptura de relaciones entre ambos países. La decisión, confirmada por autoridades brasileñas, ocurre en un contexto de tensión política regional y mantiene activos los servicios consulares, pese al retiro de los embajadores y al deterioro del vínculo bilateral.
Ruptura Diplomática Entre México Y Perú
Las relaciones entre México y Perú atraviesan uno de sus momentos más tensos en años recientes. La ruptura formal se concretó hace dos meses, luego de una serie de desacuerdos políticos entre ambos gobiernos.
El distanciamiento se profundizó tras decisiones diplomáticas que generaron molestia en Lima. Como resultado, los canales de diálogo político se suspendieron, aunque no se cancelaron por completo las funciones consulares.
Desde entonces, la embajada de México dejó de operar con personal diplomático residente. Sin embargo, el inmueble y sus bienes permanecieron bajo resguardo mientras se definía un esquema de protección internacional.

Brasil Asume La Protección Diplomática
El gobierno de Brasil confirmó que asumió la custodia de la embajada de México en territorio peruano. La medida se tomó a solicitud del Ejecutivo mexicano y contó con la anuencia del Estado peruano.
De acuerdo con la cancillería brasileña, la protección incluye el edificio de la embajada, la residencia oficial, así como bienes, archivos y documentos institucionales. Esta figura es común en escenarios de ruptura diplomática.
Con la decisión, Brasil se convierte en el encargado de resguardar los intereses mexicanos en Perú, al menos en lo relacionado con la protección física de las instalaciones diplomáticas.
Contexto Político Detrás De La Decisión
La crisis diplomática se da en medio de un escenario político complejo en Perú. Uno de los detonantes fue el asilo otorgado por México a la ex primera ministra Betssy Chávez.
La ex funcionaria enfrenta una condena superior a once años de prisión por cargos de rebelión. El asilo generó fuertes reacciones por parte de las autoridades peruanas y elevó la tensión bilateral.
Este contexto explica la rapidez con la que se activaron mecanismos diplomáticos alternos para garantizar la seguridad de la sede mexicana en Lima.
Símbolos Y Transición En La Sede Diplomática
Funcionarios brasileños confirmaron que la bandera de Brasil ya ondea en la sede de la embajada mexicana en la capital peruana. Este acto simboliza de manera formal la transición en la custodia diplomática.
La presencia del lábaro brasileño indica que Brasil asume la representación de intereses en lo que respecta a la protección del inmueble. No implica, sin embargo, una representación política directa de México ante Perú.
Este tipo de acuerdos se rigen por normas internacionales y buscan evitar incidentes mayores en contextos de alta fricción diplomática.

Salida De Diplomáticos Mexicanos
La salida del personal diplomático mexicano de Perú se concretó en noviembre pasado. Desde ese momento, la embajada dejó de operar con embajador y cuerpo diplomático permanente.
A pesar de ello, ambos países mantuvieron activos los servicios consulares. Esto permitió continuar con trámites esenciales para ciudadanos mexicanos y peruanos.
La continuidad consular ha sido uno de los pocos puntos de cooperación que se han conservado tras la ruptura formal de relaciones diplomáticas.
Papel De Brasil En La Región
Brasil ha desempeñado en otras ocasiones un papel de mediador o custodio diplomático en conflictos regionales. Su participación en este caso refuerza su posición como actor relevante en América Latina.
Al asumir la custodia de la embajada de México, Brasil busca garantizar estabilidad y respeto a las normas internacionales. La medida también evita un vacío de protección en un momento sensible.
Este rol no implica una toma de postura política, sino el cumplimiento de un encargo diplomático acordado entre las partes involucradas.
Escenario Abierto Y Relaciones En Pausa
Por ahora, las relaciones entre México y Perú permanecen en pausa. No hay indicios claros de una reanudación inmediata del diálogo político al más alto nivel.
La custodia de la embajada de México por parte de Brasil funciona como una solución temporal en medio de la crisis. Permite proteger intereses materiales mientras se redefine el futuro de la relación bilateral.
El caso refleja cómo las tensiones políticas internas pueden escalar a nivel internacional y requerir la intervención de terceros países para evitar mayores conflictos diplomáticos.








