Sergio “Checo” Pérez calificó su etapa en Red Bull como una de las más complejas de su carrera. El piloto mexicano habló de forma abierta sobre su paso por Red Bull, una escudería que suele asociarse con éxito, títulos y dominio absoluto en la F1. Desde su experiencia personal, la realidad fue distinta a la que suele percibirse desde fuera.
Checo explicó que, aunque estaba en el equipo más competitivo del campeonato, el entorno interno era exigente y poco flexible. La presión no se limitaba al rendimiento en pista, sino que se extendía al día a día dentro del garaje.
La Experiencia En Red Bull Junto A Max Verstappen
Las declaraciones del piloto mexicano surgieron durante una charla en el Cracks Podcast, conducido por Oswaldo Trava y difundido en YouTube. Ahí, Checo se permitió hablar con mayor franqueza sobre lo que vivió dentro del equipo.
Pérez señaló que compartir garaje con Max Verstappen implicaba una presión constante. Si lograba ser más rápido en alguna sesión, la situación se volvía incómoda. Sin embargo, si estaba por detrás, tampoco era bien recibido.
Esa dinámica generaba un ambiente tenso. Según explicó, siempre había una lectura negativa de su rendimiento, sin importar el contexto de la sesión o las condiciones de carrera. Esto, con el tiempo, fue desgastando la relación profesional.
Checo también mencionó que el trato interno dejaba claro quién era la prioridad del proyecto. Esa jerarquía influía en las decisiones técnicas y en la gestión diaria del equipo, lo que hacía difícil sentirse en igualdad de condiciones.
Para muchos aficionados, estas declaraciones ofrecieron una mirada distinta a la vida dentro de un equipo dominante. El éxito deportivo no siempre se traduce en estabilidad emocional o laboral para todos los pilotos.

Resultados, Salida Anticipada Y Nuevo Rumbo
A pesar de eso, Checo Pérez consiguió resultados importantes con Red Bull. En 2023 terminó como subcampeón del mundo, consolidando uno de los mejores años de su trayectoria en la Fórmula 1.
Tras la temporada 2024, su relación con el equipo llegó a su fin antes de lo previsto. El piloto mexicano no cumplió los dos años de contrato que aún tenía vigentes, lo que generó diversas interpretaciones dentro del paddock.
Ese cierre anticipado dio mayor peso a sus declaraciones recientes. Para algunos, explican el desgaste acumulado tras varios años en un entorno de alta presión. Para otros, reflejan las dificultades de convivir con una superestrella consolidada.
De cara a la temporada 2026, Checo se prepara para regresar a la categoría con Cadillac, donde compartirá equipo con Valtteri Bottas. Este nuevo proyecto representa un cambio importante en su carrera.
El propio Pérez ha dejado entrever que su paso por Red Bull le permitió identificar qué tipo de entorno le funciona mejor. Más allá de la polémica, sus palabras muestran una experiencia formativa, aunque compleja.
Una Mirada Interna Al Éxito En La F1
Las declaraciones de Checo generaron opiniones divididas entre aficionados y analistas. Algunos las interpretaron como una crítica directa al equipo. Otros las vieron como un testimonio honesto de las exigencias del más alto nivel.
Lo cierto es que pocas veces un piloto con su trayectoria ha descrito con tanto detalle el lado menos visible de un equipo campeón. La Fórmula 1 no solo se define por la velocidad, también por la gestión interna y las relaciones humanas.
Para Checo, esta etapa marcó un antes y un después. Hoy, con un nuevo proyecto en puerta, busca un ambiente que le permita competir sin la presión constante que describió en su etapa anterior.
Sus palabras abrieron una conversación poco habitual dentro del automovilismo. Detrás de los títulos y los podios, también existen tensiones que rara vez salen a la luz pública.








