La reducción de contaminantes en Nuevo León durante Nochebuena y Navidad dejó cifras que no se habían observado en al menos una década, luego de que la población optara por no usar pirotecnia, lo que se reflejó en una mejora clara de la calidad del aire. Durante estas fechas, los niveles de partículas PM2.5 y PM10 se mantuvieron por debajo de los picos habituales que suelen registrarse en celebraciones decembrinas.
Los datos difundidos en un reporte ambiental señalan que esta disminución coincidió con un menor uso de fuegos artificiales, práctica que tradicionalmente incrementa la contaminación atmosférica en zonas urbanas y metropolitanas.
Uso De La Pirotecnia En Nuevo León
De acuerdo con los registros, las partículas PM2.5 mostraron una mejora del 61.6%, mientras que las PM10 disminuyeron 36.6% en comparación con años anteriores. Estas partículas son consideradas altamente nocivas, ya que pueden penetrar profundamente en el sistema respiratorio y agravar padecimientos como asma, bronquitis y enfermedades cardiovasculares.
La ausencia de pirotecnia durante las celebraciones navideñas permitió reducir la presencia de estos contaminantes, generando condiciones ambientales más favorables durante la noche y madrugada del 24 y 25 de diciembre.
Impacto En Salud Y Medio Ambiente
El uso de pirotecnia tiene efectos directos en la salud humana y en el entorno. La liberación de partículas contaminantes afecta especialmente a niñas y niños, personas adultas mayores y personas con sensibilidad respiratoria. Además, los estruendos provocan estrés, pánico y desorientación en animales de compañía, lo que incrementa el riesgo de accidentes.
A estos efectos se suman las lesiones físicas que suelen registrarse cada año, como quemaduras, amputaciones y otros incidentes derivados del manejo de fuegos artificiales, lo que refuerza el debate sobre la necesidad de limitar su uso.
Cambio Gradual En Conductas Sociales
Especialistas coinciden en que la reducción de contaminantes en Nuevo León durante estas fechas responde a un cambio gradual en la conciencia social. Cada vez más personas optan por celebrar sin pirotecnia, priorizando el bienestar colectivo y la protección del medio ambiente.
Este comportamiento permitió observar una tendencia a la baja en los parámetros ambientales durante Navidad, lo que abre la discusión sobre replicar estas prácticas en celebraciones como Año Nuevo, donde históricamente se registran altos niveles de contaminación.








